UN PADRE SE NEGÓ A PAGAR LA CUOTA ALIMENTARIA DE SU HIJO Y LE SUSPENDIERON LA LICENCIA DE CONDUCIR

Así lo resolvió la jueza Romina Soledad Sánchez Torassa, quien adoptó esta decisión luego de constatar los reiterados incumplimientos del progenitor y su conducta renuente, que obligó a su ex pareja a solicitar diversas intimaciones y medidas al tribunal.

El Juzgado en lo Civil y Comercial, y de Familia de 1° Nominación de Río Tercero mantuvo la suspensión de la licencia de conducir que pesaba en su contra por incumplir el pago de los alimentos debidos a su hijo adolescente.

Así lo resolvió la jueza Romina Soledad Sánchez Torassa, quien adoptó esta decisión luego de constatar los reiterados incumplimientos del progenitor y su conducta renuente, que obligó a su ex pareja a solicitar diversas intimaciones y medidas al tribunal.

La magistrada destacó la trascendencia de juzgar este caso desde la perspectiva de la infancia y adolescencia y desde la perspectiva de género, con el objetivo de afianzar la justicia en función de los valores de igualdad real.

Así, destacó que “el derecho a los alimentos constituye un derecho humano, en tanto se vincula directamente con el derecho a la vida y a la dignidad de la persona” y que, por tal razón, frente al incumplimiento reiterado de la obligación alimentaria, el tribunal puede disponer medidas razonables para asegurar la eficacia de la sentencia.

La jueza Sánchez Torassa enfatizó que a la hora del almuerzo o la cena su hijo debe recibir los alimentos necesarios para lograr aquella nutrición; sin que esto pueda dilatarse “para cuando el progenitor cuente con los recursos económicos suficientes para proveérselos”.

 

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